lunes 30 de noviembre de 2009

(Pablo Neruda, of course)

-y me voy cantando bajito a mi paraíso anestesiado de hadas y duendes que no entienden de reproches-

sábado 3 de octubre de 2009

_:_:Nuevo ajuste:_:_


El agua de una botella mineral se derrama entre el antes y el después;

el después de las pesadillas compartidas y los vasos a medio llenar,

el después de un cigarrillo interminable donde nadie sopla las cenizas.


La nada toma forma de película de los años '30 en blanco y negro y, por qué no,

un Charles Chaplin enmudeciendo los sentidos envasados, otra vez, al vacío.


A punta de lanza se te arquea la espalda y no conocés las formas de esquivar balas.

Ni te amo en una ruta al amanecer, ni te odio con la luna a nuestros pies,

ni te amo en el vacío, ni te odio en el silencio,

ni te amo con gusto a melón en los labios, ni te odio con un vino ya picado.

Ni te explico ni te busco ni miro el reloj ni descuento los días

Ni me pongo pensativa al pasar por alto tu teléfono,

Ni me cuestiono el todo de la nada.




.Ni.

jueves 4 de junio de 2009

.-.-.Ajuste.-.-.


Ojalá pudiera mentirte un poco y decirte que todo irá bien
Ojalá pudiéramos comprarnos pasajes al Sur y olvidarlo todo
Ojalá puidera hacerte leer aquel libro y encuentres las soluciones.

No me culpes por las veces que te di la razón
Por las risas cuando hacíamos la compra
Por los domingos atados al colchón.

La mancha incalculable de la desidia en tus sábanas
Cruza los portales de los bares donde derramaste White Label.
Malasaña se quedó con los saltos,
Buenos Aires con las calles llenas de humedad.

Te presto el resto de la vida para que nos escribas
Y lo vuelos que quedan para gritar.
Firmo un tratado de paz

Para que la guerra sea individual.

"El equilibrio es imposible"

Te rompes las entrañas frente a mis ojos
Caminas de costado en cada esquina
Y armas figuras extrañas en los canteros.
Te desnudo despacio el ombligo
Y te obligo a que juguemos a callarnos.
Reís con tormenta de acetona en las manos
Pero ya nada es como antes.
El dolor se impregna de junio perverso,
Se reabren las ofertas y lo revolvés todo.
En mi habitación se forman constelaciones con tu nombre
Y los hombres apuestan a regatear silencios.
Me quedo dibujando tu aroma,
Pisoteándote sobre alguna diagonal
Que ya no se cruza con nuestros besos.
Te acostás junto al sol que me encandila
Y ya no puedo verte.
La incertidumbre toma el primer colectivo
De camino a destruir la vez que decidiste no verme más.
Se acorralan los sentidos en las cerraduras del invierno.
No creas

Que deseo


Persuadirte.



sábado 28 de febrero de 2009

Se mecen los sueños...


Se separaron en la esquina donde todo se olvida si das la espalda...
Él a la derecha, ella, a la izquiera, claro.
Ambos se detuvieron en los almendros y en los restos de húmedad, en las calles quebradizas, en las películas de cine negro sin música de fondo, en los pájaros que se atropellaban mudos frente a las ventanas.
Él jugó a no conocerla nunca, ella a atrasar el calendario. Aún tenían en sus bocas los restos de saliva de aquel último beso que soportaría el paso de los años. Pero no lo entendían, no era posible.
Un calle, dos calles, tres calles, cuatro calles, el fin del mundo y no estaban juntos.
Empezaban a recibir sus galardones las tardes perdidas, los triunfos de los relojes de arena, de las caricias dentro de la heladera, de los calefones apagados para siempre.
No te calles, no te rindas, gritame...todas palabras truncas que quedaron entre zapatos viejos y fotos acartonadas.
Se separaron en la esquina donde todo se olvida si das las espalda. Ninguno de los dos volteó para verse despedir.

lunes 9 de febrero de 2009

Hay canciones...

(I am yours- Tracy Chapman)

Hay canciones que no deberían terminar nunca, que deberían ser la banda sonora de nuestras vidas y componer los acordes del aire que nos rodea.

Eso ocurre con I am yours (if you are mine) se cuelan por los huesos las ganas de que los minutos de canción se vuelvan relojes de arena interminables. Donde las agujas se detengan en la micronación que forma el espacio entre una boca y la otra para darse un beso. Que forme parte del dolor que causa haberlo perdido en una tarde de domingo sin sonidos de fondo y luces bajas. De un guiño que nos hacen por la calle, del amor intermitente en la parada de un colectivo, del olor a tilo a la vuelta de clase.

Fondo de una cena, de unas sábanas deshechas, de unos gritos en el ascensor, de un portazo sin suspiro.

Hay canciones que merecen la pena volverlas eternas...

Mirá por la ventana, que te estoy mirando de lejos...

[Gracias Lau...en consecuencia, gracias Diego]

lunes 8 de diciembre de 2008

Báilame el agua...

Se mecen los sueños en la alcoba de los besos olvidados demasiado rápido y una brisa fresca entra por la ventana. Intento fallido de hacerte reír y despeinarte las canas que te nacieron hace un par de abrazos.
Póker de reinas y nunca la felicidad fue más azarosa que en este casi verano con balcón a la desidia. Después de todo, quizás no esté tan mal si lo miramos de reojo. ¿Lo llamamos vacaciones? Sí, mejor.
Vacaciones siempre me sonó bien. Vacaciones de “Domingo”, por si lo dudás.






[Fragmento de la película Báilame el agua "Tenía tantas ganas como miedo"]

"Báilame el agua.
Úntame de amor y otras fragancias de su jardín secreto.
Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor.
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado.
Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como un trapo mojado.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro, que no sea tuya
ni mía, que sea de todos.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonto.
Sacrifica tu aureola.
Perdóname.
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres.
No me asustes.
Vete lejos.
Pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro para mí.
Traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido.
Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos.
Dame la llave de tus oídos.
Toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor.
Hasta reventar.
Sé yo mismo y no te arrepentirás.
¿Por cuánto te vendes? Regálame a tus ídolos.
Yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel.
Hasta que no dejen de ser miel.
Sal, niega todo y después vuelve.
Te invito a un café.
Caliente claro.
Y sin azucar. Sin aliento."